Richard Avedon, el hombre que giró la fotografía de moda y retrató la simpleza

Hablar de Richard Avedon podría significar, irremediablemente, hablar de la fotografía de moda actual. Y es que, la fotografía de moda actual es algo que le debe mucho a este hombre neoyorkino que, un día decidió poner a las modelos, y a la moda, "patas arriba".


Richard Avedon nació en Nueva York en 1923. Es uno de los fotógrafos de moda más influyentes del siglo, que trabajó para publicaciones de tanto prestigio y éxito como Vogue, Life o Harper’s Bazaar. Su fotografía hizo cambiar gran parte del panorama fotográfico e incluso influyó de gran forma en la creación de nuevas colecciones de moda al poder fotografiarse y verse a las personas de una manera muy "distinta". Todo ello, unido a ser un gran retratista, fueron facetas que le encumbrarían como un grandísimo fotógrafo y mito en la fotografía.


Los primeros acercamientos de Avedon al mundo de la moda, y la fotografía, datan de cuando aún era niño. Su madre era aficionada a la fotografía; la prácticaba como hobbie al igual que la coleccionaba. Mientras, su padre trabajaba como dueño de una tienda de ropa.



Con doce años pasó a formar parte delYMHA Camera Clubcon su una mítica Kodak Box Brownie. Años después su padre le regaló una Rolleiflex como despedida cuando decidió unirse a la marina. Fue admitido y se le comisionó para hacer las fotografías de identificación de todo el personal en su carácter de Photographer’s Mate Second Class realizando cerca de mil retratos. A su vuelta, en 1944 estuvo estudiando en el laboratorio del New School con Alexey Brodovitch.


Avedon y su revolución en la moda


Tras su paso por el laboratorio, en el que Brodovitch daba clases, este joven Avedon pasó a engrosar las filas de la revista Harper's Bazaar. Magazine en el que Brodovitch era director de arte. En poco tiempo pasó a ser director de fotografía de la revista y un peso pesado de la misma. Y es entonces cuando llegó la revolución...


Esa revolución llegó en el viaje de Avedon a Paris. La ciudad del amor acabó por cautivar de tal forma al joven fotógrafo que elevó la moda de esa urbe (muy de capa caída tras la guerra) a un nuevo capitulo. No sólo nacional, sino mundial.



Y es que aquí fue donde comenzó a arrancar con ese estilo novedoso, elegante y clásico; pero con un movimiento y un glamour antes no visto. Fotografiar algo preparado pero con una escenificación emocional fue el primero de las revoluciones fotográficas de la época. Juntar la fotografía de la calle (aunque fuera de altas esferas) con la fotografía de moda era algo no antes visto. Una fotografía que transmitía y emocionaba a pesar de ser para un interés comercial. No fue el primer fotógrafo de moda en hacerlo, pero si el que mejor supo hacerlo con este estilo. Algo que, acabó por plasmarse en otra publicación de gran importancia en moda como Vogue.